Matek es un fabricante del que ya hemos tratado anteriormente en este blog; se le conoce sobre todo por ser el principal fabricante de PDBs actualmente, y recientemente empezó a producir una nueva serie de controladoras F4 que ya hemos probado (clic aquí para ver nuestra review)

Pues bien, ahora Matek ha decidido aventurarse en otro nuevo mundo y empezar a fabricar transmisores de vídeo o VTX. Entre los que ha ofrecido se encuentran un modelo de transmisor de vídeo estándar controlable por BetaFlight y otro que se encuentra incluido dentro de la PDB; vamos a probar el primero de ellos.

¿Qué características tiene?

Como la mayoría de transmisores de vídeo actuales, este transmisor puede alimentarse con un voltaje que va desde los 7 hasta los 27V, es decir, con baterías de 2 a 6S sin necesidad de un BEC intermedio; ofrece 40 canales, es decir, los 32 canales estándar y RaceBand. La potencia es regulable, pudiendo elegir entre 25mw, 200mw y 500mw según el uso que vayamos a dar a este transmisor. El pigtail que viene incluido con él es de 10cm, y termina en un conector SMA hembra.

Además, otra de las características que Matek promociona más en este VTX es la posibilidad de elegir el canal, potencia y banda en la que se emitirá el v´ídeo a través de cualquier controladora que incluya OSD.

¿Qué ventajas ofrece frente a otros transmisores?

La principal diferencia que vemos en este transmisor comparado con cualquier otro es su forma; destaca porque tiene una forma más alargada, además de llevar dos agujeros en sus esquinas delanteras. Esto está pensado para que podamos montar nuestro VTX sobre la controladora del drone, sin necesidad de ocupar espacio en otra parte del chasis; sin embargo, si tu chasis es limitado en altura y no ofrece el espacio necesario, siempre queda la opción de montarlo como cualquier otro transmisor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otra de sus ventajas es que es de los primeros transmisores en los que se han eliminado totalmente los conectores; los cables ya no salen de los tradicionales conectores blancos con gran cantidad de pines en ellos, si no que el cableado va soldado directamente a varios pads como los de cualquier controladora de vuelo.

Un detalle que nos ha gustado es que, al igual que otros transmisores de alta gama como el Tramp o el TBS Unify, el conector de la antena no va directamente soldado al transmisor de vídeo, si no que lleva pigtail; en este caso, este lleva un conector Ipex, como en los transmisores que mencionamos anteriormente; además, en el paquete del transmisor viene incluida una antena lineal con este mismo conector, ideal para usar en drones que vayan a usarse en circuito si no queremos romper antenas o en drones que requieran tener un peso muy bajo.

 

¿Qué detalles negativos tiene este transmisor?

Después de probar este transmisor durante bastante tiempo sólo he conseguido encontrarle fallos muy poco importantes o que no vamos a notar; para mí, sus inconvenientes principales son el no poder conectarlo al UART1 de nuestras controladoras F4 para controlar canales y demás ajustes, ya que por un fallo en su firmware no soporta funcionar a través de este UART; la solución a esto es tan fácil como moverlo a otro UART, pero puede suponer un problema si ya hemos terminado de montar el drone totalmente y tenemos que volver a abrirlo para cambiar esto.

El segundo fallo que hemos encontrado es sus dimensiones; no suponen un problema si vamos a montar el transmisor sobre nuestra controladora con los agujeros que incluye para ello, pero si por limitaciones de altura, como es el caso del montaje del Chameleon que probamos recientemente, debemos montarlo en otra parte de nuestro drone que no sea sobre la placa, dependiendo de nuestra elección de chasis puede que sea complicado de encajar o excesivamente grande; montándolo en la parte trasera del Chameleon, apenas sobran dos milímetros de espacio hasta la controladora.

Nuestra opinión

Por 25€, este transmisor es una muy buena elección para nuestros drones; funciona a la perfección y con muy buena calidad en la transmisión, con buen alcance de vídeo incluso con la potencia ajustada a 25mw. Los acabados de su fabricación son más que decentes y los bordes vienen bien limados y cortados.

Es sencillo de soldar siguiendo las instrucciones que Matek ofrece en su web, y no requiere de mucho espacio siempre y cuando lo montemos sobre nuestra controladora o en frases que dispongan de mucho espacio para componentes, como el chasis del Wizard, para el que puede ser un excelente upgrade. Está pensado para todo tipo de usuarios, desde pilotos que busquen hacer freestyle hasta los que quieran hacer carreras y necesiten el menor peso posible en su drone; el transmisor pesa solo seis gramos, e incluye la antena de polarización lineal que ayuda a reducir el peso al no necesitar antenas de mayor tamaño.

En resumen, se trata de un transmisor de vídeo de muy buena calidad y que cumple con todas las características que promete. Está a la altura de otros transmisores considerados de “alta gama” como los TBS Unify Pro, estando a la altura del precio de la versión Race de este último; sin embargo, el TBS sigue siendo mejor opción para aquellos que necesiten un transmisor que ocupe el menor espacio posible, pero en cualquier otra situación ambos están muy cercanos en rendimiento y calidad, con un funcionamiento impecable en ambos. Se trata de un transmisor que podemos recomendar totalmente y con características bastante interesantes.

Categorías: Reviews

Álvaro

Apasionado de los drones y entusiasta de la impresión 3D

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